Disfruta de una escapada tranquila en este acogedor cortijo en Dúrcal, un entorno ideal para desconectar y vivir la esencia del Valle de Lecrín. El alojamiento cuenta con piscina privada, zona de barbacoa y jardín, perfectos para relajarse al aire libre, compartir comidas en familia o disfrutar de las noches de verano.
En el interior encontrarás un cómodo salón-cocina totalmente integrado con chimenea, pensado para pasar momentos agradables después de un día de rutas, visitas o descanso junto a la piscina. El cortijo dispone además de baño completo y dos dormitorios, uno de ellos en planta baja con ventilador de techo y el otro en planta alta con aire acondicionado, ofreciendo un espacio práctico y confortable para parejas, familias o pequeños grupos.
Su ubicación en Dúrcal permite disfrutar de la tranquilidad del entorno rural, con fácil acceso a la naturaleza, a los pueblos con encanto de la zona y a Granada capital. Un alojamiento perfecto para quienes buscan descanso, privacidad y una experiencia auténtica en un cortijo andaluz.
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